A continuación, presentamos un resumen de nuestra respuesta a la consulta del Gobierno del Reino Unido titulada «Crecer en el mundo digital». Puede consultar nuestra respuesta completa al final de este blog.
Resumen
- La consulta del Gobierno del Reino Unido refleja la creciente preocupación por la seguridad de los niños en internet, el acceso a las redes sociales y el tiempo que pasan frente a las pantallas.
- Internet Matters no cree que una prohibición generalizada de las redes sociales, por sí sola, sea la forma más eficaz de ayudar a los niños a crecer de forma segura, positiva y con confianza en un mundo digital.
- Recomendamos que el Gobierno adopte un enfoque específico y basado en el riesgo, exigiendo que los servicios utilizados por los niños demuestren que su diseño, características y medidas de seguridad son seguras y apropiadas para su edad. Si los servicios no cumplen con estos requisitos, los niños no deberían tener acceso a dichos servicios ni a sus características.
- Este enfoque debe incluir la restricción del acceso de los niños a las funciones de mayor riesgo, garantizar que los controles de edad funcionen en la práctica y hacer que los controles parentales sean más fáciles, claros y coherentes.
- Los padres también necesitan herramientas más claras y apoyo práctico, pero la responsabilidad de la seguridad en línea de los niños no debe recaer únicamente en las familias.
Introducción
Los niños crecen en un mundo digital que no siempre está diseñado pensando en ellos. La consulta del Gobierno titulada "Crecer en el mundo digital" plantea, con razón, qué medidas adicionales son necesarias para que ese mundo sea más seguro, saludable y positivo para los niños.
En Internet Matters, celebramos este diálogo tan necesario. La tecnología digital está ahora integrada en la forma en que los niños aprenden, socializan, juegan, crean, buscan apoyo y acceden a la información. Seguirá formando parte de la vida de los niños, incluyendo su educación y su futuro laboral.
Todavía nuestra evidencia Los datos muestran que tres de cada cuatro niños afirman haber sufrido daños en línea, mientras que el 44 % declara pasar demasiado tiempo conectado. Los padres comparten estas preocupaciones y muchos exigen medidas más contundentes por parte del Gobierno y las plataformas para que los servicios en línea sean más seguros y adecuados a la edad de los usuarios.
Dado que la tecnología digital ya está integrada en la vida de los niños, la solución no puede ser simplemente mantenerlos alejados del mundo en línea. Debemos lograr que los servicios en línea que utilizan sean más seguros, más apropiados para su edad y mejor diseñados para su bienestar. Este es el argumento central de la respuesta de Internet Matters a la consulta del Gobierno.
Por qué las prohibiciones generalizadas no son suficientes
Piden prohibir el uso de las redes sociales a los niños. Estas preocupaciones se basan en las inquietudes de los padres y cuidadores. Muchas familias consideran que los servicios en línea no han hecho lo suficiente para proteger a los niños de los peligros y que se necesita una intervención más contundente.
Sin embargo, una prohibición total de las redes sociales probablemente no sea la solución adecuada por sí sola. Los niños utilizan una amplia gama de servicios en línea de diversas maneras. Los riesgos no solo existen en los servicios denominados "redes sociales"; también pueden surgir en servicios de mensajería, plataformas de juegos, servicios de transmisión en vivo, chatbots de IA y otros entornos en línea donde los niños pueden interactuar con otros, compartir contenido, ser contactados por desconocidos o permanecer conectados mediante estrategias de persuasión.
Nuestra investigación también sugiere que los padres apoyan medidas específicas junto con, y en muchos casos en lugar de, una prohibición general. Cuando se les preguntó qué alternativas apoyarían en lugar de prohibir las redes sociales para menores de 16 años, solo el 10 % de los padres seleccionó "ninguna de estas; apoyo la prohibición". Los padres se mostraron más inclinados a apoyar los controles parentales automáticos para las cuentas de redes sociales de menores de 16 años (39 %), las cuentas infantiles o adolescentes por defecto (38 %), la eliminación de funciones diseñadas para mantener a los niños conectados durante más tiempo (35 %), la aprobación explícita de los padres para que los menores de 16 años creen cuentas (35 %) y las restricciones en ciertas funcionalidades (34 %).
Esto pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más específico: reducir los riesgos concretos a los que se enfrentan los niños en internet, al tiempo que se preserva el acceso a espacios digitales que sean seguros, beneficiosos y apropiados para su edad.
Un enfoque más específico
Internet Matters no apoya una prohibición general del acceso de los niños a las redes sociales. En cambio, recomendamos que el Gobierno adopte un enfoque específico y basado en el riesgo para la seguridad en línea de los niños.
Esto significa que los servicios utilizados por niños deben demostrar que su diseño, configuración predeterminada, funciones y medidas de seguridad son apropiadas para los niños a quienes permiten usarlos. Si un servicio no puede demostrar que los niños de una edad determinada pueden usarlo de forma segura, no debería poder ofrecerles ese servicio ni esas funciones.
El gobierno también debería restringir el acceso de los niños a las funcionalidades que representan riesgos significativos para ellos, independientemente de dónde aparezcan, no solo en los servicios formalmente clasificados como redes sociales. Esto incluye impedir que los menores de 18 años envíen o reciban imágenes o videos desnudos, restringir el contenido efímero y las transmisiones en vivo para menores de 16 años, limitar la visibilidad de la ubicación de riesgo, restringir el contacto privado con adultos desconocidos y abordar las características de diseño persuasivas que fomentan el uso prolongado o compulsivo.
Cualquier restricción basada en la edad solo funcionará si está respaldada por controles de edad rigurosos y una aplicación efectiva de la ley. Nuestra investigación El estudio revela que el 46 % de los niños cree que los controles de edad son fáciles de eludir, y el 32 % afirma haberlos eludido en un período de dos meses. Por lo tanto, la verificación de edad debe ser efectiva en la práctica, proteger la privacidad y utilizarse para brindar experiencias más seguras y apropiadas para la edad, y no simplemente para bloquear el acceso.
Las familias también necesitan apoyo.
Un diseño y una regulación de servicios más seguros son esenciales, pero no suficientes por sí solos. Los niños y las familias también necesitan las habilidades, los conocimientos y la confianza necesarios para desenvolverse en entornos digitales de forma segura y positiva.
Esto implica una educación más sólida en alfabetización mediática y digital en las escuelas, orientación práctica para los padres, mejor apoyo para los niños con necesidades especiales e integración de la alfabetización mediática en los servicios en línea desde su diseño. Este apoyo debe adaptarse al ritmo acelerado de los cambios tecnológicos. A medida que la IA y otras tecnologías emergentes se incorporan a los servicios cotidianos de los niños, tanto la alfabetización mediática como la regulación de las plataformas deben evolucionar.
Los padres también necesitan herramientas más fáciles de encontrar, más sencillas de usar y más consistentes en todos los servicios. Nuestra investigación revela que el 83 % de los padres está de acuerdo en que los controles parentales deberían estandarizarse en todas las plataformas en línea. Los controles parentales, la orientación sobre el tiempo de pantalla y el apoyo a la alfabetización mediática pueden ayudar a las familias, pero no deben considerarse sustitutos de la responsabilidad de la plataforma.
¿Qué debería hacer el gobierno a continuación?
La respuesta de Internet Matters presenta un conjunto de recomendaciones para el Gobierno. Recomendamos que el Gobierno:
- desarrollar un marco basado en el riesgo para establecer edades mínimas, de modo que los servicios utilizados por los niños deban demostrar que son seguros y apropiados para su edad;
- restringir el acceso de los niños a las funciones y características de mayor riesgo, incluidas la posibilidad de compartir imágenes de desnudos, las transmisiones en directo y las funciones de diseño persuasivas;
- garantizar que la verificación de edad funcione en la práctica y se utilice para proporcionar experiencias en línea más seguras y apropiadas para la edad;
- Es urgente regular los chatbots de IA a los que acceden los niños;
- Reforzar el apoyo a la alfabetización mediática y digital dentro y fuera del ámbito escolar, con directrices claras para los centros educativos y formación y recursos para el profesorado;
- Hacer que los controles parentales sean más fáciles, claros y consistentes, con configuraciones predeterminadas más estrictas;
- apoyar a las familias con orientación práctica, incluso sobre el tiempo frente a las pantallas; y
- Garantizar que los niños puedan acceder a contenido en línea de alta calidad y apropiado para su edad.
Los niños deben poder beneficiarse de la tecnología digital de forma segura, positiva y adecuada a su edad y etapa de desarrollo. El objetivo no debe ser aislarlos del mundo digital, sino hacerlo más seguro y beneficioso para ellos.